Marsh acaba de publicar el Mapa de Riesgo Político 2017, que señala las principales amenazas geopolíticas a las que se enfrentan hoy las compañías multinacionales. 

Para su realización, Marsh se basa en los datos extraídos de BMI Research, conocida fuente de análisis especializada en proporcionar análisis de riesgos políticos, macroeconómicos, financieros e industriales independientes.  

En el Mapa de Riesgo Político 2017, Marsh ha evaluado el riesgo político, económico y operacional de cerca de 200 países y territorios, reflejando cuáles serán a corto y a largo plazo las amenazas a la estabilidad para ayudar a las compañías a tomar decisiones bien fundamentadas antes de decidir dónde y cómo desplegar sus recursos financieros el próximo año.  

 

Principales conclusiones del Mapa de Riesgo Político:

  • Los principales riesgos políticos a los que se enfrentan compañías e inversores en 2017 son: el incremento de partidos ultra-nacionalistas y anti-sistema en Europa, la caída del precio de las materias primas, los riesgos asociados a los cambios de gobierno en diferentes países, el aumento del proteccionismo, el terrorismo y la incertidumbre sobre las economías emergentes.

  • El riesgo político parece seguir tendencias geográficas en los mercados emergentes, especialmente en el Norte de África y Oriente Medio, donde la inestabilidad socioeconómica y los conflictos y guerras civiles continúan afectando a países como Siria, Sudán, Sudán del Sur, República Centroafricana y Yemen.

  • Las compañías deberían dar mayor importancia al enfoque que adoptan ante el riesgo político de las zonas en las que operan, puesto que puede causarles una interrupción de negocio, problemas en la cadena de suministro, barreras comerciales, daños materiales y, en el peor de los casos, hasta la vida de sus empleados.

     

“En este complicado entorno operacional en el que nos encontramos, las empresas necesitan identificar y evaluar los eventos de riesgo político que podrían afectar a su negocio y adaptar sus estrategias hasta que reflejen el posible impacto de tales amenazas”, explica Santiago Herrero especialista en Riesgo Político y de Crédito de Marsh.

 

“Las tendencias geográficas que hemos observado implican que ya no vale enfocarse únicamente en los aspectos locales de cada país, sino que las organizaciones tienen que observar con atención la evolución del riesgo político a nivel macroeconómico a lo largo de 2017.”, advierte. “Es la única manera de que las compañías puedan adaptarse rápidamente al cambiante panorama del riesgo político y capitalizar las oportunidades que surjan.”