Aunque llevará años determinar la nueva relación de Reino Unido (UK) con la Unión Europea (UE), tras el Brexit, las empresas deberán empezar a evaluar en qué les puede afectar y empezar las negociaciones con las aseguradoras y los asesores en materia de riesgos.
El voto a favor de la salida de Reino Unido de la UE no tiene precedentes. Debido al nivel de complejidad que tienen ahora las negociaciones, el Gabinete de UK ha previsto que podría durar hasta una década, reemplazar los acuerdos comerciales existentes entre UK y la UE y negociar uno nuevo.











¿Qué hay que considerar ahora?

Según el informe elaborado por Marsh sobre las implicaciones que tendrá el Brexit en el mercado asegurador hay una serie de puntos importantes que las empresas deben considerar:

La volatilidad del mercado: Es probable que se siga produciendo una agitación en los mercados financieros. Por ejemplo, en relación con la depreciación de la libra, se prevé una volatilidad de la moneda en las próximas semanas, además de tensiones en los mercados de capitales. Todo ello podría inducir una disminución de la calificación crediticia para aseguradores y otras instituciones financieras de la zona.

Cambios fundamentales en el perfil de riesgo corporativo: La decisión de UK podría causar una alteración de elementos clave del negocio de las empresas, se podrían producir cambios estratégicos en su perfil de riesgo y por tanto en sus políticas de compra de seguros. Ahora es el momento para que las empresas requieran análisis y soluciones tanto a las compañías aseguradoras como a los consultores de riesgos para conocer si habrá cambios en sus riesgos. 

Libre circulación de personas: La libre circulación de personas es un derecho fundamental en la Unión Europea que actualmente permite a sus ciudadanos trabajar en cualquier país de la Unión. Tras la votación podrá haber cambios.

Libre prestación de servicios: En el Espacio Económico Europeo (EEE) el desarrollo de negocio en otros países mediante la licencia en un país miembro -libre prestación de servicios- es un derecho que podría ser restringido, y que sin embargo, es diariamente ejercido por multitud de aseguradores e incluso, aunque en menor medida, por los brokers de seguros.







Tras el “Sí”, las compañías aseguradoras británicas que quieran desarrollar un negocio en un estado miembro de EEE necesitarán obtener la licencia específica, o formar una nueva entidad legal. Del mismo modo, una aseguradora de la Unión Europea necesitará una licencia adicional para desarrollar su actividad en Reino Unido, o para formar una nueva entidad en ese país. La suscripción de un negocio a través de filiales locales requerirá una autorización local y, en algunos casos, un depósito de capital para apoyar a la filial.

Cambios en el panorama legal y regulatorio: Después de que UK complete su salida de la UE, la Directiva de Prestación de Servicios no será aplicable en ese estado.

Su acceso al mercado único tendría que ser renegociados durante el período de transición establecido. Esta Directiva es la que proporciona el derecho de prestar servicios comerciales de manera transfronteriza dentro de la UE.

Desde Marsh aconsejamos que las corporaciones se mantengan al tanto de las novedades y atentas ante la posibilidad de tener que revisar tanto su perfil de riesgos, como sus programas de seguros.

Para más información sobre la salida de Reino Unido de la UE, puede leer el informe de Marsh sobre “Las implicaciones de la salida deReino Unido de la Unión Europea para el mercado asegurador”.

* Antes del referéndum el Gobierno de UK publicó un informe con los posibles escenarios de la relación futura entre Reino Unido y la Unión Europea